Juanma Aranda

VIDEO

OpenAI estudia revivir Sora como herramienta profesional para Hollywood, según The Information

OpenAI estudia recuperar Sora como plataforma de software y servicios para el cine, según The Information. Xataka recuerda que cerró el modelo en marzo para liberar cómputo y que se frustró un acuerdo de 1.000 millones con Disney. Con el auge de herramientas como Runway y de apps chinas, los estudios buscan ahorrar costes y licenciar catálogos.

Audio con ElevenLabs

Qué ha ocurrido

OpenAI estaría valorando relanzar Sora como solución de software y servicios para productoras de cine, no como producto de consumo, según The Information citado por Xataka. La compañía mantiene conversaciones con una startup de vídeo fundada por Bill Peebles y Jeffrey Katzenberg; el pacto no estaría cerrado y contemplaría una participación para OpenAI. Sora se cerró en marzo para liberar cómputo en plena competencia con otros modelos, y desde entonces el vídeo por IA se ha disparado, con incluso producciones realizadas íntegramente con estas técnicas.

Qué significa para creadores

Si trabajas en audiovisual, el movimiento sugiere que las capacidades más avanzadas podrían concentrarse en acuerdos B2B con estudios. En paralelo, el terreno práctico hoy pasa por herramientas ya accesibles (Runway y apps chinas) que están acelerando rodajes y efectos: hay casos de ahorro sustancial en estudios como Lionsgate, producciones hechas mucho más rápido (como ‘El Eternauta’) y cineastas que ya las usan “en muchas cosas”. Ten en cuenta el frente de derechos: los grandes sellos buscan licenciar sus catálogos para entrenar modelos, mientras persiste el debate ético y legal. Oportunidad inmediata: especializarte en flujos de previsualización, VFX y voz con IA, donde hay demanda real.

Fuente y contexto

La información procede de Xataka, que cita a The Information sobre las negociaciones y el enfoque profesional de Sora. Xataka recuerda que el cierre en marzo priorizó cómputo y que quedó en el aire un acuerdo de 1.000 millones con Disney. El sector está dividido: directivos ven la IA como palanca creativa y de eficiencia (BBC, Amazon, Netflix, Lionsgate), mientras autores como Miyazaki o Guillermo del Toro la rechazan. Además, los estudios monetizan IP para entrenar modelos (como el acuerdo de Lionsgate con 20.000 propiedades) y han protagonizado tensiones sobre licencias, como la carta de Disney a Google previa a un acuerdo con OpenAI.